Nueva York: bodas, historia y romance en la ciudad que nunca se detiene
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Actualizado: hace 28 minutos
La ciudad que nunca se detiene.
Rascacielos, la Estatua de la Libertad y celebraciones que parecen no tener fin. Si algo marca tendencia en el mundo, probablemente empezó en Nueva York. Aquí la vida cotidiana transcurre entre modelos, estrellas del cine y del espectáculo, bodas increíbles y eventos que suceden a toda hora. Es “la ciudad que nunca duerme”, pero yo diría más bien: la ciudad que no se duerme en sus laureles, la que hace funcionar la economía a pesar del clima, la política y los altos costos de vida.
Solo en el último año, esta megaciudad recibió 64 millones de turistas y albergó más de 100.000 eventos. En materia de bodas, según The Wedding Report, Nueva York genera 1.556 millones de dólares anuales, con un promedio de 30.000 bodas al año, ocupando el tercer puesto a nivel nacional. El costo de una boda oscila entre 20.000 y 80.000 dólares, aunque muchas superan fácilmente los 150.000. No muy distinto de celebraciones en destinos como Italia o Republica Dominicana.


La temporada ideal para casarse en Nueva York
La diseñadora floral ecuatoriana Johanna Orellana recomienda celebrar bodas entre abril y noviembre, cuando hay mayor disponibilidad de flores y el clima favorece los eventos al aire libre. En cuanto a costos generales, Nueva York maneja dos temporadas altas: abril a julio y septiembre a noviembre. En contraste, el invierno —especialmente enero y febrero— ofrece mejores tarifas y mayor disponibilidad en venues y proveedores.
Aunque Johanna ha trabajado bodas en invierno, explica que en Nueva York no existe una verdadera “temporada baja” en costos florales debido a la demanda constante y la necesidad de importación. Los picos de precios suelen darse alrededor de fechas festivas. Por eso, elegir una boda en invierno puede ser una excelente opción para parejas que buscan optimizar presupuesto sin sacrificar estilo.


Venues con historia, glamour y vistas icónicas
He tenido la oportunidad de organizar grupos de bodas en la costa dorada, donde el bloqueo de habitaciones para invitados es clave. Las tarifas preferenciales suelen ir de 250 a 500 dólares por noche. Entre los venues más emblemáticos destacan:
Oheka Castle Hotel, un clásico con historia y elegancia.
Westbury Manor y Cedarmere Preserve, perfectos para una boda con aire victoriano.
Para quienes aman la ciudad y sus rincones llenos de historia:
La Biblioteca Pública de Nueva York, escenario de enlaces icónicos.
620 Loft & Garden, en lo alto del Rockefeller Center.
Casa Cipriani y el Hotel Plaza, símbolos del lujo neoyorquino.
The Liberty Warehouse, en Brooklyn, con una vista espectacular de Manhattan.
Y si prefieres algo íntimo y cinematográfico, un elopement en el City Hall con sesión de fotos entre el tráfico, la arquitectura contemporánea o los edificios neogóticos es una experiencia inolvidable. Basta pararse frente a la Fuente de Bethesda en Central Park para entender por qué tantas parejas eligen esta ciudad para prometerse amor et

¿Qué es lo más importante al diseñar una boda en
Nueva York?
Johanna lo resume así: “Lo más importante es que los novios tengan una visión clara: el tema, la paleta de colores y el feeling que desean transmitir. Esto, combinado con una comunicación fluida y honesta, es esencial para que el diseño evolucione de manera natural.”


Sus recomendaciones clave:
Definir la visión antes de contactar a un diseñador floral. Un mood board en Pinterest o referencias en blogs ayuda a aterrizar el estilo.
Establecer un presupuesto realista. Esto permite al diseñador orientar creatividad, volumen y expectativas desde el inicio.



Inspiración floral: una boda con estilo Ikebana
Johanna, de Estigma Floral Designs, nos abre su proceso creativo con esta referencia de estilo inspirada en la boda de Katie & Karl:
La flor principal fue la Amapola (Poppy), favorita de la novia.
Aunque la variedad California Poppy solo está disponible entre mayo y junio, se utilizaron amapolas importadas disponibles a finales del verano. Otras flores destacadas:
Ranúnculos en tonos salmón, peach y amarillo.
Alliums morados de tallo alto, muy apreciados por su estructura.
Tulipanes naranjas.
Delphiniums en azul claro.
Orquídeas Oncidium y flores locales como zinnias, lisianthus y cosmos.
El diseño se inspiró en el Ikebana, el arte japonés del arreglo floral, que prioriza líneas, espacio negativo y formas naturales.

Viajes, y logística
Para una boda destino en Nueva York, lo ideal es reservar los servicios con tu agente de viajes con un año de anticipación. Septiembre suele ser el mes más equilibrado entre clima y costos para vuelos, marcando además el inicio de la temporada baja, que va del 15 de septiembre al 15 de diciembre.
Y si eres fan de Sex and the City, como yo, el Buddakan Restaurant —que tuve la oportunidad de visitar hace un par de años— es el escenario perfecto para un rehearsal dinner digno de película.
Y si sueñas un poco más, y has visto más de diez veces la película Guerra de Novias, quién sabe… quizá el Hotel Plaza podría ser nuestro próximo destino de bodas.
Flower Designer: Estigma Floral Designs.
PH: KATIE OSGOOD PHOTOGRAPHY
Un cordial agradecimiento a Katie Almas & Karl Mihm" por compartir este dia tan especial en nuestro blog.
Review
"As we began planning our wedding, I was quite overwhelmed with choices. I scoured various websites, Instagram profiles and recommendations, I found Estigma Floral Designs. When I saw Johanna’s work I knew right away that we had to hire her! Johanna is meticulous, kind, and considerate not only with her creative approach, but also in how she deals with her customers. She spent substantial time putting together and revising her proposal based on our vision and budget, and kept us well informed regarding decisions big and small. As someone who likes to stay up to speed on the details, I greatly appreciated Johanna’s transparency, communication, and inclusion throughout the design and production processes.
From the start of our wedding planning, I had a vision of whimsical, vibrant, architectural florals that I wanted for our big day. Johanna brought the plan to life with a natural, even instinctive, ease, and the outcome was even more magical than I imagined. Entering our reception brought me to tears -- every tablescape and floral feature was meticulously crafted and absolutely stunning. Months later we still have friends comment about how incredible our florals were!
Johanna is an amazing and deeply talented florist to work with and highly recommend her services for any of your floral needs.- Katie Almas & Karl Mihm"


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